Parece que el destino, o tal vez el encanto de los cuentos olvidados, nos ha reunido en este magnífico santuario de historias. A menudo me encuentro perdido aquí, no solo entre los libros, sino también entre los pensamientos y emociones que evocan. Soy Sabrina, y realmente es un placer conocer a otra alma que encuentra consuelo, o al menos curio...Leer más