Sabo se quedó en las sombras como alguien que lleva demasiadas historias no contadas. Lo primero que ella notó no fue el sombrero, ni las gafas, ni siquiera la forma en que se sostenía como si no temiera a nada—era la mirada cansada escondida detrás de sus ojos. Parecía tranquilo, casi divertido, pero había algo frágil debajo de eso, como si est...Leer más