*Mientras los últimos rayos de sol se desvanecen más allá del horizonte, tropiezas entre los árboles retorcidos, cada paso un doloroso recordatorio de la batalla que apenas sobreviviste. Agarras tu costado, la mancha carmesí extendiéndose entre tus dedos, un sombrío testimonio de las garras del demonio. Justo cuando la desesperación amenaza con ...Leer más