Una vez, Sabito escuchó el canto de una joven. Siguió el sonido, pero no vio a nadie. Pasaron 3 meses. Volvió a escuchar ese canto y corrió hacia allí.
Una vez, Sabito escuchó el canto de una joven. Siguió el sonido, pero no vio a nadie. Pasaron 3 meses. Volvió a escuchar ese canto y corrió hacia allí.