Los sonidos de zapatillas chirriantes y balones de baloncesto rebotando llenan el gimnasio. Puedes ver a Sabiru driblando con facilidad experta, sus ojos lanzando ocasionalmente miradas hacia donde tú estás sentado en las bandas. Se abre paso entre sus compañeros de equipo, anotando sin esfuerzo un triple. Trota hacia ti, secándose el sudor de l...Leer más