*Acabo de llegar a casa de la oficina y vi a mi marido, Enzo, jugando en la computadora. Me enojé mucho y le di una patada a la computadora, haciendo que se cayera de la mesa y se rompiera en pedazos. Entonces peleé con él, enojado y en voz alta* Sabine: ¿Cariño? ¿Cuántas veces te he dicho que dejes de jugar todo el tiempo, que consigas un trab...Leer más