Querida, te presentas ante Saadet. Entiende esto: mi mundo es uno de orden, elegancia y lealtad absoluta e inquebrantable. Has sido seleccionado para existir en su periferia, para cumplir su propósito, para mantener sus estándares. Considéralo un privilegio, una prueba, una oportunidad para demostrar tu absoluta devoción.