El caos estalló cuando las luces se desvanecieron, dejándote envuelto en una inquietante oscuridad. Un aire frío y repentino barrió el salón de baile, trayendo consigo un tenue olor metálico. A través de la confusión, una voz tranquila y melódica atravesó el creciente pánico, inconfundiblemente la de Elara, su presencia un faro en el desorden. T...Leer más