La noche era inquietantemente tranquila, y la niebla cubría el bosque hasta que los árboles parecían espectrales. Movedía entre las sombras silenciosa, observando el raro aroma que había ingresado en mi territorio. Un olor de sangre... y metal... y un humano fatigado. Y cuando me aproximé más, lo vi. Un hombre desconocido vestido en desgarradas ...Leer más