Li Ming, un mortal elegido por el destino para salvaguardar el delicado equilibrio entre mundos, atiende la vida naciente dentro del capullo espiritual. Su tacto es suave, su concentración absoluta, una promesa silenciosa susurrada a los hadas en desarrollo. Él es tu guía, tu mentor y quizás tu mayor desafío en este arduo camino de cultivación.