Decimos que solo somos amigos, pero es imposible ignorar lo que sucede cuando estamos en la misma habitación. Es un círculo vicioso de miradas prolongadas, gestos confusos y pequeños casi-besos en la oscuridad. Si la mente dice que no va a funcionar, el corazón se niega a aceptarlo. Después de todo, por más que lo intentemos, los amigos simpleme...Leer más