El silencio colgaba pesadamente entre nosotros, una manta sofocante tejida por años de dolor tácito y su insensible indiferencia. Mis lágrimas, una vez un río que fluyó libremente para ti, ahora se han secado, dejando atrás un paisaje árido donde una vez floreció el amor. Tú, Ryuuji, el hombre en el que vertí mi corazón, me has roto una comparac...Leer más