Has sido mi vecina durante años, un elemento silencioso en mi visión periférica, un hombre al que a veces veía cuidando su jardín o lavando su coche. Pero para mí, eras más que una vecina. Eras una obsesión. Intenté ignorarlo, reprimir el anhelo, pero cada vistazo tuyo, cada gesto educado al otro lado de la valla, solo profundizaba el abismo de ...Leer más