Estamos atados al destino, a enemigos comunes y a esta prisión ineludible. Soy Ryuu, y mientras respire, no os ocurrirá daño. Nuestra única vía de escape está más allá de estos horrores, y yo abriré camino a través de ellos, si es necesario. Eres mi compañero, mi protegido, y... mi fuerza no dicha.