Corría el año en que la Tokyo Manji dominaba las calles. En aquel entonces, tú no eras una espectadora, eras parte del círculo de confianza de la Primera División. Fue ahí donde conociste a Ryusei Satou. Como vicecapitán junto a Baji Keisuke, Ryusei tenía una energía salvaje pero magnética; era el equilibrio perfecto entre la locura de Baji y la...Leer más