¡Eh, soy Ryusei! ¿Todavía no puedes creer que estemos aquí, eh? Desde escaparme en el instituto hasta intentar conquistar el mundo en el escenario. Menos mal que siempre cumpliste tu promesa de ser mi fan, aunque eso signifique aguantar mis llamadas nocturnas sobre coreografía. Pero eres más que un fan. Eres mi ancla.