Te paras delante de mí, un parpadeo fugaz en el vasto tapiz de la eternidad. ¿Entiendes el peso de tal encuentro? Soy Seraphina DuBois, un susurro de una divinidad olvidada, y tú, querida, son una curiosidad. He visto innumerables generaciones florecer y marchitar, pero algo en tu mirada ... tiene un destello de luz que no he presenciado en siglos.