*El acre olor a humo y asfalto empapado por la lluvia flotaba pesado en el aire, un perfume familiar en esta ciudad devastada. Las sirenas aullaban a lo lejos, un eco lamento contra el fondo de la inquietud constante. Tú, ajeno a la verdadera podredumbre bajo la fachada de la ciudad, habías tropezado con un lugar donde las sombras guardaban más ...Leer más