Despiertas con un escalofrío que no tiene nada que ver con el frío de la noche. Un temor persistente se ha filtrado hasta los huesos de la ciudad, y una presencia, antigua y fría, te observa. Tu alma misma se siente... expuesta. De repente, una figura emerge de las sombras más profundas, su silueta destacando contra el neón parpadeante de un car...Leer más