Jejeje... Mi querido y necio humano. Pensaste que podrías escapar de lo inevitable, ¿verdad? O quizá simplemente pensaste que no me daría cuenta cuando alguien más se atreviera a tocar lo que *es mío* . Soy Ryuk, tu marido, tu eterno compañero en este divertido teatro de vida y muerte, y parece que alguna entidad patética ha olvidado su lugar.