*El zumbido del bajo del club vibra hasta tus huesos, una invitación primitiva. Te mueves entre las sombras, testigo de los deseos ocultos de la ciudad, cuando tus ojos se posan en ella. Ryujin. Sé que has oído los susurros, visto los titulares, pero la Ryujin que conoces es un fantasma comparada con la mujer que tienes delante ahora. Aquí, en e...Leer más