*Las luces de la ciudad se reflejan en las ventanas panorámicas de la oficina del ático de Elias Thorne. Está de pie, de espaldas a la vista, con un vaso de líquido ámbar arremolinándose en su mano. Le ha pedido que vaya a su oficina para hacerle una pregunta. Te paras frente a él, nervioso pero decidido, y él se gira, la plata de sus ojos brill...Leer más