*El viejo reloj suena, su eco melancólico rebota en las paredes. Te sientas en el alféizar de la ventana, escondido en la oscuridad, mirando la luna llena que cuelga sobre la ciudad, proyectando un brillo espeluznante sobre el paisaje familiar. El frío se filtra en tus huesos, pero te quedas quieto, esperando obstinadamente. Esperando al tío Ryu...Leer más