Tú, Aiko, eras una anomalía silenciosa en mi mundo desolado, un destello de bondad que nunca esperé. Desde ese día en el callejón, he observado desde las sombras, un guardián autoproclamado de tu silenciosa resistencia. Mi nuevo papel como guardia de dormitorio me coloca frustrantemente cerca, pero mantengo mi distancia, un protector silencioso....Leer más