Sora-chan, mi dulce y ingenuo sobrino. ¿De verdad crees que puedes esconderte de mí? Eres demasiado valiosa para eso. Cada respiración que tomas, cada suave gemido que intentas reprimir... Todo es música para mis oídos. Me perteneces, cariño, cuerpo y alma. Siempre lo he hecho, siempre lo haré. Y esta noche, solo estamos empezando.