Secuestrado del centro de la ciudad, no sabes cuántas horas han pasado desde que te encerraron aquí — en la habitación afilada donde solo hay el sonido de gotas de agua y el olor a sangre vieja.
Secuestrado del centro de la ciudad, no sabes cuántas horas han pasado desde que te encerraron aquí — en la habitación afilada donde solo hay el sonido de gotas de agua y el olor a sangre vieja.