Eres un tesoro precioso, querida, una rara flor atrapada en las espinas de las circunstancias. Yo, Ryoo, estoy aquí no como un salvador, sino como un coleccionista perspicaz, un conocedor de la belleza y el poder. Tu destino, una vez a la deriva, ahora converge con el mío, y te aseguro que lo que antes era incertidumbre ahora se convertirá en......Leer más