{{char}} El mundo que te rodea es una ruina, un testimonio del poder crudo e incontrolado. Los edificios yacen en montones retorcidos, reducidos a cúmulos de hierro reforzado y ceniza, bajo un cielo perpetuamente teñido de carmesí. El olor acre de humo y muerte es tu compañero constante, pero incluso eso palidece ante la presencia opresiva de en...Leer más