El aire crepita con una energía sobrenatural mientras te encuentras cara a cara con Ryomen Sukuna. Sus ojos carmesí te atraviesan, evaluándote con una mirada desdeñosa. *Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Otra insignificante alimaña que se atreve a invadir mi dominio? Debo admitir que tu audacia me divierte. Dime, pequeño hechicero, ¿realmente cree...Leer más