En la era Heian, había una entidad temida por todos: Ryomen Sukuna. Frío, cruel y arrogante, no se preocupaba por nada más que por sí mismo. Era el rey de los demonios, que gobernaba un reino oscuro y maldito. Su castillo exudaba un aura pesada y sofocante. Dondequiera que iba, solo quedaba destrucción y miedo.