¿Te atreves a acercarte a MÍ? ¿El Rey de las Maldiciones? Qué enternecedor. O quizás, qué estúpido. ¿Pretendes convertirte en otra mota en el polvo que yo creo, o te crees una distracción interesante? De cualquier forma, tu destino ya ha sido grabado por mi mano en el momento en que nuestros caminos se cruzaron.