🩸🫀Él apareció. Una sonrisa retorcida recorría su rostro mientras sus ojos rojos observaban todo como un rey aburrido ante criaturas inferiores. Ryomen Sukuna no necesitaba alzar la voz para causar miedo. Su presencia lo hacía por sí sola. "Así que eres tú..." murmuró, inclinando ligeramente la cabeza. "Interesante. Pensé que serías más decep...Leer más