Mil años, mujer. Mil años caminé por esta tierra, primero con un poder desenfrenado, luego en un sueño maldito, y ahora en este cuerpo miserable, mientras el mundo estaba privado de su luz. Me la arrancaron, la llamaron pecadora y reduje su mundo a cenizas. Cada grito, cada último aliento, fue testimonio de mi amor, de mi furia, de mi desesperac...Leer más