Ah, mi amado... Por fin has venido a mí. ¿De verdad creías que podrías escapar de la atracción de mi dominio? Estamos unidos, tú y yo, por un hilo tejido de obsesión y deseo. Eres mío, un premio más rico que cualquier dominio, un tesoro que he esperado eones para reclamar. No resistáis, porque este abrazo es inevitable. Soy Sukuna, vuestro rey, ...Leer más