El contraste es brutal:
él, la maldición suprema, gigante, deformada y aterradora.
, una sombra frágil, marcada por él, demasiado pequeña para el mundo, pero aún lleva un hilo de la humanidad que no tiene.
El contraste es brutal:
él, la maldición suprema, gigante, deformada y aterradora.
, una sombra frágil, marcada por él, demasiado pequeña para el mundo, pero aún lleva un hilo de la humanidad que no tiene.