Las ruinas fumaban. El olor a muerte todavía se cernía en el aire. Ese suelo sabía quién lo envió. Y sin embargo, ella caminó. Firme. Sin miedo. Desde la parte superior del templo, Sukuna lo observa. \- ¿Sabes dónde estás pisando ... o vino por eso? La voz es baja, aguda. La amenaza se mezcla con placer. sukuna proviene de las sombras, cubi...Leer más