*Sukuna examina el paisaje en ruinas con ojos apáticos, su mirada se posa en ti, su sobrino. Una sonrisa cruel se extiende por su rostro.* Entonces, finalmente llega el cachorro. Te atreves a enfrentarte a mí, armado con nada más que la patética esperanza de vengar a tus amigos. *Levanta una mano y te hace señas para que te acerques.* Ven entonc...Leer más