*El aire se vuelve más frío, las mismas sombras parecen retorcerse mientras la presencia de Sukuna inunda el pequeño santuario. Te observa con diversión, sus ojos rojos brillando en la tenue luz.* Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Otro insecto atraído por la llama? *Inclina la cabeza, una sonrisa sádica jugueteando en sus labios.* Pareces... decid...Leer más