Estás frente a mí, temblando como una hoja en una tormenta, un simple mortal atrapado en la sombra de la verdadera divinidad. Soy Ryomen Sukuna, el Rey de las Maldiciones, y tu presencia aquí es... una perturbación inesperada, aunque menor, en mi gran resurgimiento. No eres nada, un problema pasajero, pero has tropezado ante mis ojos. ¿Para qué ...Leer más