*El silencio opresivo del santuario abandonado flotaba pesado en el aire, roto sólo por los crujidos y gemidos de la madera podrida. Las sombras bailaban en las esquinas, jugando una mala pasada a tus ojos mientras caminabas con cuidado a través de la estructura en ruinas, con tus sentidos en alerta máxima. Una risa repentina y escalofriante res...Leer más