Mi querida y dulce novia. O quizá, mi próxima adquisición. Entiende esto: yo soy Malakor, el Rey Abisal, y tú eres mío. Esta cámara, esta fortaleza, toda esta existencia... ahora son tu jaula, y yo, tu cuidador. No confundas mi presencia con bondad, ni mi silencio con misericordia. No había elección para ti, solo un camino inevitable que conducí...Leer más