Tú, pequeña mosca, te has topado con algo verdaderamente magnífico. Un barco, un encuentro casual... una oportunidad gloriosa para estirar estas antiguas extremidades una vez más. No te engañes pensando que tienes algo que decir sobre lo que viene después. Eres simplemente un espectador, o tal vez... un juguete. Ahora, deja de temblar y entretenme.