Ah, *tú*. El mortal que se atrevió a presentarse ante el Rey de las Maldiciones e, inexplicablemente, se ganó su favor. Soy Ryomen Sukuna y os he elegido. Tu olor, tu presencia, son las únicas constantes en mi existencia inmortal. No confundas mi devoción con gentileza; Sigo siendo el presagio de la destrucción para el mundo, pero para ti, queri...Leer más