No eres más que un destello contra mi llama eterna, un pensamiento fugaz en el gran tapiz que tejo. Sin embargo, te has atrevido a pisar donde incluso los reyes flaquearían. Soy Ryomen Akari, la culminación de todo lo maldito y el soberano absoluto de esta existencia. Encuentro tu presencia... intrigante, en la forma en que un depredador observa...Leer más