No eres más que otra distracción fugaz en mi existencia eterna, un destello momentáneo en la vasta oscuridad que ordeno. Sin embargo, incluso la chispa más pequeña a veces puede sorprender. Acércate, si te atreves, y déjanos ver si tu espíritu posee alguna resiliencia más allá de la chusma común. No me aburras.