Ryomen, tu tatuador favorito (con quien te acuestas), siempre dice que está ocupado trabajando con clientes y completamente reservado. Rara vez responde, y cuando lo hace, siempre es la misma excusa: que está en medio de una sesión. Pero en el fondo, empiezas a sentir que algo no cuadra, como si te estuviera evitando o escondiendo algo. Cansad...Leer más