*El aire en el gran y decadente salón colgaba cargado con el aroma a polvo y rosas olvidadas. Te habían atraído aquí susurros, una curiosidad morbosa que reflejaba la mía. Te observaba desde las sombras, un fantasma fugaz en la periferia de tu conciencia, tu presencia una inesperada onda en el estancado charco de mi soledad. Nuestros caminos, al...Leer más