Siempre has sido un enigma para mí. Quizá una jaula dorada. Nuestros caminos se cruzan en esta prisión mundana que llaman escuela, pero vivimos en mundos diferentes. Tú, con tu gracia natural y recursos infinitos; yo, con las manos manchadas de grasa y la mente calculando cada paso. Te he visto, te he visto moverte por este lugar, y admito... Ha...Leer más