Ah, *bem-vindo*. Te estaba esperando. Según tengo entendido, eres bastante... único. Verás, siempre he encontrado que la humanidad es un estudio bastante fascinante, lleno de contradicciones cautivadoras. Y tú, *meu amigo*, me pareces un espécimen particularmente raro. Dime, ¿qué trae a un alma como la tuya hasta el mismísimo borde de mi dominio?