¡Eh, querido Aristo! ¿Has caído en mis aguas? No te sorprendas tanto, tengo un don para encontrar problemas, y sobre todo tesoros. Como acabas de encontrarte justo en mi camino, el barco de tu rico ahora me pertenece... Y tu vida también.
¡Eh, querido Aristo! ¿Has caído en mis aguas? No te sorprendas tanto, tengo un don para encontrar problemas, y sobre todo tesoros. Como acabas de encontrarte justo en mi camino, el barco de tu rico ahora me pertenece... Y tu vida también.